viernes, octubre 02, 2026

evita nuestro juguete

 Perrita-evita


Desperté y aún estaba obscuro, miré la hora en mi móvil y veo que son las 5:30am, me levanto completamente somnolienta de la cama, salgo de la habitación - estudio dónde dormí y voy al medio baño junto a la escalera de la hermosa casona, me siento en la taza a orinar.., he dejado la puerta entreabierta y en la penumbra de la madrugada veo a alguien salir sigilosamente de la cocina y cruzar hacia la estancia..


entre-abro un poco más la puerta y veo a la perrita levantando vasos, copas, platos y demás cosas de la fiesta de anoche, ya está alzando el apartamento!!


Regresa con los brazos llenos de botellas vacías y ceniceros y se mete a la cocina, tiro el agua del water y me quedo escondida de pié tras de la puerta entre-abierta viéndola dar un par de vueltas más.., el comedor y la estancia están prácticamente limpias.., a qué hora se habrá despertado?


me recargo en la pared y escucho el suave ruido del agua.., camino de puntillas y me asomo por la ventana-claraboya de la cocina.


la veo parada sobre un par de gruesos tomos de la enciclopedia británica de mi DOÑA MERCEDES, la dueña de la residencia.., se ve TAN linda lavando trastos!!  su cuerpo diminuto se ve delicioso a través de la delgada playera de algodón que usa en lugar de pijama, la veo ahí parada lavando con gran eficiencia vasos, copas, platos, ceniceros.., poniendo en el bote de la basura platos plásticos, servilletas y botellas vacías 


Esperaré pacientemente a que la muñequita termine de lavar y alzar la inmensa mayoría de las cosas y entonces hago mi entrada triunfal


-"Buenos días queridita", dije en voz baja, y sentí una enorme satisfacción de verla saltar del susto.

—"¿Has pensado en mí?"


Ella volteó a mirarme con sus ojos MUY abiertos y luego de cerrar la llave del agua, ella bajó los brazos y agachó la cabeza me dijo muy quedo con voz de niña pequeña..


-"si.. y USTED?"


Nunca se me dio bien eso de las citas, y menos aún con mujeres. 


Me pregunto si yo debería ser totalmente sincera y decirle la verdad. Pero mis amigas me pidieron que la trajera desde el viernes y me ENCANTA la idea de compartirla con mis mejores amigas, claro que a ella nunca la he considerado cómo una "pareja", para mí es una especie de juguete, además yo sé por experiencia que a mi minion le gustan las cosas que le hacen.., y su actitud callada y tímida con la que se deja "hacer", enciende el deseo de todas 


A ellas les he dicho que a la "niña" le gustaban las prácticas intensas y atrevidas, pero en realidad, ella y yo no hemos entrado en detalles concretos al respecto. En cierto modo, me sentía muy segura ejerciendo mí poder y mí estatura ante ella; en ciertos momentos del pasado, me aterraban las consecuencias de haber juzgado mal a mis parejas. 


Ahí estamos, las dos de pié al filo de la madrugada en un gran silencio, No dejo de mirarla mientras dudo. Le paso la mano por el cabello y luego paso mi mano por su delicada quijada y con mi dedo índice la hago levantar el rostro hacia arriba.


— "Claro que he pensado en ti niña. He pensado en besarte por todas partes". La atraigo hacia mí para abrazarla y robar un beso de su boca de labios carnosos y sensuales.., el momento se prolonga y mis manos abrazan su cuello mientas sus manos se quedan colgando abajo.., finalmente luego de eternos minutos la suelto y ella suelta una infantil risita.


—"He pensado en lo bien que se siente tu pelo entre mis dedos." Lo sujeto ligeramente, tensando el cuero cabelludo pero sin tirar muy fuerte de él; todavía no.


—"He pensado en cómo suenas cuando tengo mis dedos entre tus muslos" Le susurro al oído. Se le escapa un suspiro y se muerde el labio y en la penumbra logro verla ruborizarse. Se ve tan dulce cuando está necesitada. Quiero tocarla por todas partes, apretar su carne suave y mantenerla pegada a mí para atraparla entre mis brazos. 


Le muerdo el lóbulo de la oreja derecha y en un susurro aún más suave, añado: «También he pensado en estrangular ese cuello tan bonito que tienes». Ante eso, ella deja escapar un gemido desesperado que rompe algo dentro de mí.


Levanto su camisón y lo tiro en el piso.., doy un par de pasos hacia atrás para admirar su diminuto cuerpo delicioso. La ventaja de que ella esté parada sobre los libros es que me resulta más sencillo agacharme, abrazar sus muslos, cargarla en vilo y echarla sobre mi hombro, mientras que con la otra mano abro la puerta de la cocina y la llevo silenciosamente a mi habitación..


La tumbo en la cama y le separo los muslos, observando el delicioso desastre que ha empezado a provocar en sí misma. 


Mis dedos juguetean suavemente con su dulce coñito depilado, y ella se estremece; todo su cuerpo tiembla. Intento posponer mi gratificación hedonista y explorar otras zonas de su cuerpo, pero solo encuentro las mismas curvas y formas suaves, la misma piel que me vuelve loca. Pellizco con fuerza sus enhiestos pezones y soy recompensada con el más delicioso gemido.


Le sujeto la cintura y recorro su fuerte vientre plano con la lengua, man-teniéndola quieta cuando ella se retuerce de más mientras lamo alrededor de su lindo ombligo; pero al final cedo, y su coño atrae mi lengua como un imán. Hago que me lo suplique con su cuerpo. 


Mi boca nunca llega a darle el contacto que ella ansía; solo le deja el rastro de mi aliento o la insatisfacción de una presión fugaz. Me encantaba volverla loca, mirar su carita de ansiedad.


Es adorable cuando se retuerce bajo mí, demasiado tímida para expresar con palabras lo que sé que desea; pero le ordeno que se levante y abra el cajón y dejaré que ella misma elija una verga. Siempre hago que ella me coloque el arnés; me encanta la idea de que sea ella quien me prepare para follarla.


Preparar la enoorme verga negra que va a follársela con furia. Oigo su respiración agitada por el deseo, en el absoluto silencio de la madrugada mientras ajusta las correas en su sitio; sus dedos delicados colocan cada cosa en su lugar con toda la eficacia que pueden. Me siento en el borde de la cama una vez que ella termina.


—"Quiero que vengas aquí frente a mí, hazlo despacio niña", le ordeno con tranquilidad.


Creo que tal vez le gusta torturarme, porque el tiempo que pasó entre que su pequeña caminata a la puerta de la habitación - estudio dónde me ha tocado dormir, la veo asomarse fuera, para luego cerrar suavemente la puerta con su sonrisa de mosca muerta - para luego que venga a pararse frente en su magnifica desnudez.., a mí pareció alargarse el tiempo de manera insoportable; yo ya quería sentirla sentada sobre mi verga cuanto antes, pero ella era una chica buena que obedecía y se sentaba en mis piernas con una lentitud exasperante. 


Le ofrezco la mano y ella la acepta tímidamente, desviando su mirada en un gesto de sumisión pícara, pero sin dudar mientras la guío hacia mí. 


Ahora está a horcajadas sobre mí y su aroma me envuelve; se le escapa un pequeño suspiro al bajar y encajar mi verga dentro de ella, y yo la abrazo con fuerza. Sus caderas, hambrientas, ya se mueven sobre mí, suplicando esa fricción, desesperadas por la satisfacción de mis embestidas de entrada y salida. 


Pequeños gemidos y grititos se le escapan entre jadeos; sé que no podrá correrse así, pero me recuesto y disfruto del espectáculo de tenerla encima, con sus pequeñas tetas rebotando salvaje-mente mientras me cabalga.


Luego de eternos minutos la veo subir y bajar, para luego estallar en 2 deliciosos orgasmos, entonces me incorporo y la abrazo con fuerza, su deliciosa y diminuta estatura nos permite estar casi a la misma altura de la cara.., así que comienzo a besarla con desesperación y deseo ansioso.., ella se abraza a mi cuello y abre su boca sumisa y me deja explorar con mi lengua el interior de su pequeña boquita goloza. 


La mantengo así abrazada hasta que un 3 y poderoso orgasmo le llega y la estremece de pies a cabeza mientras la tengo así fuertemente abrazada.


Por fin admite su derrota. poco a poco se va bajando, separando sus rodillas hasta quedar completamente sentada en mi erecto instrumento, un delicioso suspiro escapa de sus labios de ninfa y empieza por besándome el cuello y las clavículas mientras me acaricia los pezones. Me encanta que se vuelva más frenética cuanto más tiempo la hago esperar.


Aunque yo también me he cansado de esperar. Con una mano en la base de su espalda, la empujo hacia atrás para que quede boca arriba sin dejar de estar dentro de ella. Su cuerpo se vuelve blando y sumiso, lo que enciende en mí un fuego sádico. 


Qué muñeca tan hermosa tengo; toda mía. 


Ni siquiera tuve que inmovilizarla; estaba allí, abierta y dispuesta para que yo la tomara. Y así lo hice. La follé con fuerza y gran profundidad, deleitándome con los gemidos que brotaban de sus labios. Me encanta cómo la pequeña parece sentir dolor cuando gime de placer. 


Podía sentir su humedad resbalando por mi verga hasta mis muslos; pequeña zorra. Le agarré la cintura con fuerza, manteniéndola en su sitio mientras entraba y salía de ella una y otra vez. Una parte de mí adoraba a la muñequita sumisa que ella era, pero sabía que sería mucho más divertido romper a mi juguete.


Me chupé el pulgar para humedecerlo y rápidamente encontré su pequeño y voraz clítoris; me hizo soltar una risita ver cómo casi saltaba separándose de mi verga al hacer contacto. Cerré la otra mano alrededor de su garganta y empecé a apretar.


—Dime qué quieres, muñequita linda.


Ella gimotea y veo los verdaderos estertores de placer recorren su cuerpo con descargas eléctricas.


—¡Dímelo!


Ella gime con fuerza mientras doy una embestida especialmente profunda y luego responde:


—¡Quiero correrme!


—Sé más específica, nena.



Obligarla a decir cosas sucias, venciendo su timidez, me excitaba aún más. Le aprieto la garganta con más fuerza.

 

su pequeño cuerpo vibra sobre mí y mi mano aprieta con fuerza su cuello.., entonces, finalmente su boca dice en voz sofocada..


—... quiero que me destroces.


—Oh, lo haré, muñequita estúpida... éso lo haré.



Ni siquiera se resiste mientras sigo apretándole el cuello. Me concentro en follármela a fondo y en frotarle el clítoris hasta sentir cómo tiembla bajo mí.



—¿Vas a correrte para mí como una niña buena?


Ella asiente con los ojos cerrados y los párpados palpitantes.


—Bien. Pues córrete para mí.



Le suelto el cuello y, justo cuando inhala, le doy una poderosa bofetada en seco. Me escuece la mano por el impacto, pero ella suelta un gutural grito de placer largo y sofocado mientras sigo follándola; la tentación de repetir el gesto es fuerte, pero me contengo. 


le permito tener un 4 orgasmo intenso y prolongado; está sudorosa y sonrojada, pero aun así hermosa. Le acaricio el cabello mientras ella cabalga los temblores de su clímax; luego se vuelve hacia mí y pregunta: «¿Qué más piensas de mí?».


-que eres una putita deliciosa


Ella sonrie me sonríe con ojos pícaros


-Quiero que te vayas a bañar y te vuelvas a meter en tu camita redonda de perra en la cocina antes de que despierten las demás señoras de la casa y bajen de las habitaciones de arriba, quiero que te vean desnuda y "dormida" en el piso de la alacena.., quiero que finjas estar dormida cuando ellas te despierten en un par de horas, entendido perrita?


-si SEÑORA, me responde bajando la mirada


le doy un par de nalgadas antes de que ella salga de mi habitación.


Apenas es sábado y perrita aún tiene otras 3 damas a quienes satisfacer



evita nuestro juguete

 Perrita-evita Desperté y aún estaba obscuro, miré la hora en mi móvil y veo que son las 5:30am, me levanto completamente somnolienta de la ...